martes, 25 de agosto de 2009

¿Porqué cantamos?

USTED, PREGUNTARÁ ¿PORQUÉ CANTAMOS?

Hola de nuevo.

Exactamente no sé a que se deba pero en los meses que van de Junio a Septiembre me entran ganas de escribir, el resto del año estoy ausente.

Ya tenía planeado varios temas, sin embargo la madrugada de hoy llegó a visitarnos una amiga y su relato me hizo cambiar de tema.

Sucede que un amigo de ella acababa de morir. VIH.

Se trata de una pareja que llevaban varios años de serlo, al parecer el amigo tenía 6 años de vivir con el VIH. Detalles más, detalles menos.

El punto es lo que mi amiga experimentó. Puedo entender ese coraje y la furia de experimentar la discriminación, lo puedo entender porque mientras me lo relataba comencé a experimentar lo mismo.

En el hospital entregaron el cuerpo en una bolsa negra, lo metieron al ataud y lo cerraron sin posibilidad de poderlo abrir ¿la razón? Sí, el VIH

En la funeraria no querían embalsamar el cuepor ¿la razón? Sí, nuevamente el VIH

Y desde luego, ella al no ser familiar, le negaban información. La pareja de él, a pesar de contar con el apoyo de la familia, tampoco era informado por parte de las autoridades al no ser familiar consanguíneo o conyuge.

Entre las cosas que me platicó estaba que el amigo fallecido no siempre recibió atención médica. Parace ser que los médicos sabían que era VIH+ y por eso lo regresaban a su casa cada vez que iba a consultar. Es decir, le negaban atención médica.

Y lo que se avecina.

En México existe un Instituto de la Vivienda. Puedes acceder a una casa y pagarla en plazo de 20 o 30 años.

Entre los beneficios está un seguro que funciona de la siguiente manera.
Si hoy adquiero una casa y muero en un accidente, me da un ataque al corazón o me pega un rayo la casa pasa de manera gratuita a mis beneficiarios.
Pero si el motivo de la muerte es de cancer, VIH, diabetes o cualquiera que sea crónico-degenerativa o infecto-contagiosa el seguro no aplica. Ni por broma aplica. La casa se la pueden quitan a las personas que hayan quedado como beneficiarias.

La discriminación implica también hacer leyes que marginen y releguen a los seres humanos. Para acceder a un crédito piden certificados médicos. Si en ese certificado aparece el VIH, el Cáncer o la Diabetes nadie es candidato o candidata a ese crédito.

¿Qué pasa con las personas VIH+ que no pueden acceder a ese crédito? Simple, se quedan marginadas y en una situación de pobreza.

Hay más de una forma de dejar morir a las personas.

La historia anterior nos debe invitar a reflexionar dos cosas.

La primera es que, si bién el matrimonio es un contrato legal etc etc, ese contrato legal otorga muchas ventajas civiles. Al unirse en pareja por medio de una unión civil te conviertes en el conyuge y ya no te pueden negar información o beneficios con el pretexto de que "sólo es para familiares" Por eso hace falta una ley que permita la unión, matrimonio, pacto o como le quieran llamar entre personas del mismo sexo. Debe existir para que, como en este caso, cuando llega la muerte por vejéz o por enfermedad la persona no se quede desamparada. Por eso nos debe importar como colectivo LGBTTT tener la posibilidad de protección jurídica a nuestra pareja.
La segunda reflexión se refiere a ¿todo está bien?. Algunos críticos del consumismo gay advierten que mientras estamos bailando y tomando en una discoteca afuera el ambiente es fatal. Parece que cada día hay menos gente sensible y más ignorante.

Aún se resiste la población a entender las tres formas de transmisión del VIH. Tocar un cadaver y embalsamarlo no está entre esas tres formas de transmisión.

Y, lo que empeora la situación, es que las y los LGBTTT hemos caído en una especie de sueño donde parece que todo está bien y no pasa nada. Me han dado el permiso de existir como homosexual, así que me emborracharé del gusto, bailaré y ligaré en la disco. Al despertar, todo será igual.

...por cierto cantamos porque los sobrevivientes y nuestros muertos quieren que cantemos (Nacha Guevara ¿Porqué Cantamos?)